lunes, 19 de noviembre de 2007

Risotto con setas y perejil

1 litro de caldo de pescado, pollo, carne o verdura

2 cucharadas de aceite de oliva

Un trozo de mantequilla

1 cebolla grande pelada y picada pequeña

2 dientes de ajo picados

½ cabeza de apio picada

400 gr de arroz para risotto

2 vasos de vino blanco

70 gr de mantequilla

100 gr de parmiggiano

Sal, pimienta, tomillo y limón

300 gr de setas frescas.

1 puñado de perejil

70gr de mantequilla

Esta es una receta de Risotto Bianco, o sea la básica, en este caso he agregado setas, aprovechando la temporada, pero se siguen todos los pasos para agregar en la Fase 4 , diferentes ingredientes.

Se rocían con limón y aceite las setas,una pisca de sal y tomillo y se meten 10 minutos al horno.

Fase 1. Calentar el caldo. En otra cazuela, echar el aceite de oliva y la mantequilla, añadir la cebolla,el ajo y el apio, saltearlos sin dejar que se doren.

Fase 2. Agregar el arroz y freirlo removiendo mucho.Cuando quede traslúcido añadir el vino y seguir removiendo. Cuando se evaporen los sabores agresivos del alcohol se añade un cucharón de caldo.

Fase 3. Se agrega la sal y se baja el fuego al mínimo,para que no se cueza muy rápido. Se añaden los cucharones de caldo, removiendo el arroz para que se extraiga el almidón, procurando que se absorba cada cucharón de caldo antes de añadir el siguiente. Tardará unos 15 minutos. Si no está cocido se sigue agregando caldo hasta que el arroz quede blando pero no pastoso. Si se acaba el caldo antes de que esté el arroz, se puede agregar agua caliente (nunca fría)

Fase 4. Agregar las setas asadas y el perejil picado.

Fase 5. Apartar del fuego y añadir la mantequila y el queso parmesano. Remover bien. Tapar la cacerola y dejar reposar dos minutos. Según Jamie Oliver esta es la operación mas importante para hacer un risotto perfecto y es cuando acaba de quedar cremoso y jugoso.

1 comentario:

Soraya dijo...

Mmmmm este risotto esta para comerselo TODO, tiene una pinta estupenda. Copiare la receta para prepararla en casa.
Un abrazo,
Soraya